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Chile, la cólera de un pueblo indignado

Chile, la cólera de un pueblo indignado

Los ciudadanos coinciden que las protestas ya rebasaron la inconformidad con los aumentos al precio del boleto del metro. FOTO: NOTIMEX.

Santiago, 25 Oct (redacción).- Las respuestas a la pregunta de qué sucede en Chile son muy diversas, pero todas tienen algo en común. Los ciudadanos coinciden que las protestas ya rebasaron la inconformidad con los aumentos al precio del boleto del metro, para ser la muestra perfecta del hartazgo y la decepción popular por la situación tan precaria que atraviesa el país.

Las opiniones de lo que está ocurriendo provienen de todos los sectores de la sociedad y también concuerdan en que los disturbios causados en las calles son provocados por grupos de choque, que rompen vidrios y lo que se encuentran a su paso, golpean a la gente, provocan incendios y realizan pintadas en las paredes de Santiago.

Incluso el monumento al general Baquedano de la Plaza Italia está en pésimo estado debido a este tipo de acciones.

Al unísono, con cánticos como “El pueblo, el pueblo, dónde está, el pueblo está en la calle pidiendo libertad” y “Renuncia Piñera”, los manifestantes permanecen en las zonas aledañas a esta icónica plaza, ubicada en la comuna Providencia.

En este sentido, Vladimir Becerra, quien se desempeña como profesor de matemáticas en una escuela secundaria, dijo a redacción que el pueblo chileno acumuló rabia contra la clase política durante muchos años y este es el momento ideal para expresarlo.

“Desde que supuestamente volvió la democracia a este país, después de Augusto Pinochet, el pueblo chileno pensó que iba a tener democracia de verdad, y eso es lo que siempre ha esperado. Eligió a gobiernos que supuestamente eran demócratas, pero que han demostrado no serlo. Ha habido distintas fracciones que han gobernado al país y ninguna ha podido realmente darle al pueblo solución para las problemáticas mas importantes”, destacó.

De acuerdo con Becerra, en Chile no pueden ofrecer educación de calidad para todos. La salud no se puede garantizar, ya que la gente tiene que recurrir a la salud privada para poder recibir tratamiento de calidad para las enfermedades, y las pensiones de las personas “son una burla”.

“En vez de escuchar todas estas demandas, que son legítimas, el gobierno lo que ha hecho es sacar a los militares a las calles para poder reprimir una movimiento que siempre ha sido pacífico. Lo que ha hecho también es montar desmanes, montar saqueos, incendios, solamente para desacreditar al movimiento, ya que eso es lo que muestran los medios de comunicación, principalmente la televisión”, resaltó.

Respecto al toque de queda, indicó que éste inició desde el sábado pasado “y es una medida más del actual gobierno que demuestra que la dictadura siempre ha sido parte del país, y que la forma de solucionar los problemas es a través de la violencia, la tortura y el asesinato”.

“Lamentablemente se ha manchado lo que estamos haciendo con incendios, violencia, pero eso es un montaje del gobierno para poder justificar la violencia que ellos mismos están llevando a cabo contra los propios chilenos”, agregó.

La estudiante de la Universidad de Chile, Ignacia Pérez, expresó que han sido convocados en redes sociales para ir a las calles porque no son 30 pesos del aumento del pasaje del metro, sino que son 30 años de injusticia para la mayoría del pueblo. Los más afectados son los adultos mayores por la situación de las pensiones y el poco acceso a medicamentos, así como las mujeres en lo referente al aborto.

“Para que puedas estudiar y sacar una carrera en una buena universidad, aquí tienes que endeudarte toda tu vida desde los 18. Yo estoy trabajando y juntando mi plata para estudiar afuera porque aquí no se puede”, detalló.

En tanto, Juan Martínez, empleado público en esta capital, señaló que todas las medidas que anunció el gobierno son insuficientes para evitar que tanta gente siga saliendo a las calles, a protestar por la represión de militares y carabineros (policías), y por los muertos, el toque de queda y el estado de sitio.

“Los militares están matando, torturando, apaleando y esto es porque la gente se cansó de este modelo económico. En 30 años el gobierno y el empresariado han privatizado todo: el agua, la luz y las pensiones. Los sueldos son miserables, por eso la gente dice basta ya a esto”, añadió.

Los inconformes expresan que los chilenos se están jubilando a los 65 años de edad con sueldos que van de 200 a 300 dólares mensuales. Los medicamentos tienen precios muy altos y ello se suma a muchos otros problemas, causantes directos e indirectos de que gente con cacerolas esté en las calles haciendo ruido para protestar, siempre pacíficamente al inicio, pero gradualmente de manera más agresiva conforme se reúnen más personas e inician los disturbios.

Otros chilenos expresan sentir rabia también por el toque de queda, una medida que describen como “represora” y de la cual siempre destacan que no había sido aplicada desde hace mucho tiempo.

En general, aquellos que declararon a redacción opinan que se busca silenciar este movimiento porque se ha hecho conocido internacionalmente. Sin embargo, dicen, no va a parar porque el pueblo no se cansa, no está asustado y sabe lo que quiere.

Con firmeza sostienen que es una protesta legítima y necesaria, por lo que continuarán haciendo ruido con ollas para ser escuchados.

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