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Donald Trump se plantea volver a presentarse en 2024, según su entorno

«Ganar es fácil, perder nunca lo es, no para mí». En su visita en la jornada electoral a la sede del Partido Republicano en Arlington, Virginia, el presidente saliente, Donald Trump, reconocía su talón de Aquiles. No está acostumbrado a perder, no es algo que pueda concebir. Si bien sigue sin aceptar la derrota oficialmente, en su entorno ya ha planteado que volverá a intentarlo en 2024.

Ha sido la web Axios la que ha dado la exclusiva: dos fuentes conocedoras de la conversación sobre el futuro de Trump confirman que ha manifestado en privado que puede vengarse dentro de cuatro años. Trump ha logrado superar la barrera de los 70 millones de votos en estas elecciones, siete más de los que consiguió en 2016, aunque ha sido Joe Biden quien ha pulverizado todos los récords con casi 75 millones de papeletas a su favor.

Si ya está considerando volver a presentarse, quiere decir que sabe que antes o después ha de dejar la Casa Blanca. De hecho, su yerno Jared Kushner, marido de Ivanka Trump, sería de quienes intentan hacerle entrar en razón. No así su primogénito, Don Jr, uno de sus más exaltados fanáticos, que forma parte de su equipo legal.

Los presidentes en Estados Unidos tienen limitados a dos sus mandatos, pero no tienen por qué ser consecutivos. En 2024 Trump tendrá 78 años, justo la edad con la que asumirá Joe Biden como presidente el 20 de enero de 2021. Será el presidente que llega al cargo con más edad de la Historia.

El dilema de los republicanos

Los republicanos se debaten ahora entre apoyarle firmemente, como ha hecho el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, o el senador Lindsay Graham, que incluso ha aportado medio millón de dólares para ayudar en su defensa, o bien reconocer que Joe Biden es el ganador y aconsejar a Trump que reconozca su derrota. Es el caso del senador Mitt Romney, quien fuera candidato republicano frente a Barack Obama en 2012.

Ningún otro republicano en las últimas décadas ha conseguido galvanizar a la población estadounidense como lo ha hecho Donald Trump. Les va a resultar difícil encontrar un relevo mejor que el propio Trump.

Una posibilidad que se ha manejado es su hija, Ivanka Trump, quien tiene un perfil más cercano al establishment que él pero le ha prestado apoyo incondicional. Ofrecería la baza de presentar a una mujer como candidata frente a quien puede ser la opción demócrata, Kamala Harris, quien será vicepresidenta con Joe Biden. Dada su edad (cumple 78 años el próximo 20 de noviembre), Biden no seguiría un segundo mandato y Harris, en principio, será la mejor situada para sucederle.

Trump News

Mientras tanto, Donald Trump ha de mantenerse activo y cercano a su público. Lo podría hacer desde el medio que mejor domina: la televisión. Vanity Fair publicó en el verano de 2016 que la intención de Trump en 2016 era monetizar su popularidad, más que ganar las elecciones. Y lo haría con un miniconglomerado mediático, Trump News, en el que sería fundamental una Trump TV. Su modelo era Blaze Media, una televisión online que se creó más a la derecha de la Fox.

De hecho, el periodista Michael Wolff escribió en Fuego y Furia cómo Trump creía que no ganaría en 2016 y que incluso Melania se pegó un gran disgusto. Tardó poco el entonces magnate neoyorquino en convencerse de que había ganado porque era el mejor y porque lo haría mejor que nadie.

Donald Trump proviene de una familia dedicada al sector inmobiliario desde su abuelo, que procedía de Alemania. Fue su padre quien se hizo rico y él heredó su instinto para los negocios. Siempre quiso ser aceptado por establishment de Washington y Nueva York pero no lo logró completamente.

Como logró meterse en las casas de todos los estadounidenses fue con su concurso El Aprendiz, en el que varios participantes disputaban un puesto bien remunerado en una de sus empresas y un fondo de miles de dólares. Con un gran instinto para la comunicación, logró que millones de estadounidenses le vieran como el paradigma del triunfador, pero un triunfador que se expresaba como ellos y decía lo que ellos pensaban.

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Trump, antes de llegar a la Presidencia, era una marca de éxito. Su hija Ivanka ha heredado su habilidad para monetizar esa fama. Una vez alcanzada esa popularidad, gracias a su vínculo con ideólogos de la alt-right (derecha alternativa) como Steve Bannon, pudo llegar a la Casa Blanca hace cuatro años.

Y lo hizo frente a una veterana de Washington como Hillary Clinton, ex secretaria de Estado y ex primera dama. Jugó a su favor que Hillary era detestada por gran parte de la izquierda del Partido Demócrata.

Steve Bannon se curtió en Breitbar News y sabe bien de la importancia de que un conglomerado mediático avale y difunda tus ideas. Fox News, la cadena de televisión del magnate australiano Rupert Murdoch, la favorita de Trump, se ha desmarcado.

Fue Arnon Mishkin, responsable de la mesa de decisiones, quien adjudicó Arizona a Biden cuando el recuento había llegado solo al 70%. Trump se enfadó tanto que llamó directamente a Murdoch para quejarse. Y Fox ha reconocido la victoria de Joe Biden. Trump tiene audiencia suficiente para seguir difundiendo sus teorías conspirativas y preparar su campaña, o la de su hija Ivanka.

En El Aprendiz Donald Trump sentenciaba a los perdedores y les decía: «You’re fired! (estás despedido)», cuando no eran seleccionados para pasar a la siguiente fase. A él nadie le ha despedido hasta ahora, por eso se niega a aceptar que efectivamente ha perdido. Ha superado un impeachment (juicio político), decenas de demandas por acoso sexual y otras tantas denuncias. De ahí que se niegue a aceptar que es un presidente de un solo mandato.

Las demandas legales sobre los «votos ilegales» (los emitidos por correo y anticipados que no le favorecen) no tienen visos de prosperar y el 8 de diciembre los estados anunciarán los resultados oficiales. Todo indica que Trump ni siquiera irá a la toma de posesión el 20 de enero de 2021.

Lo más probable es que certifiquen la victoria de Joe Biden sin más dilación. Pero Trump ya ha sembrado la duda sobre la legalidad del proceso, y muchos le creen. Intentará rentabilizar esa división de una u otra manera.