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Maduro acusa a España de permitir la «fuga» del «terrorista» Leopoldo López

Maduro acusa a España de permitir la «fuga» del «terrorista» Leopoldo López

La salida de Leopoldo López de la embajada española en Caracas ha enrabietado al régimen chavista, que acusa al gobierno español de «facilitar, con notable complicidad, la fuga del terrorista Leopoldo López».

El régimen chavista acusa a España de violar la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y anuncia que hay investigaciones en curso.

En un comunicado difundido en la cuenta de Twitter de Jorge Arreaza, ministro de Exteriores, la República Bolivariana de Venezuela acusa al gobierno de España «de acciones injerencias en su relacionamiento con el Estado venezolano y sus instituciones».

Hace responsable de «la inédita y continua violación del contrato internacional que rige las relaciones entre los Estados» al embajador español acreditado en Caracas, en referencia al embajador saliente, Jesús Silva.

El gobierno español anunció en septiembre el relevo de Silva, a quien recientemente la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, ha elogiado por su labor por la libertad y la democracia en Venezuela, por Juan Fernández Trigo, cuyo anterior destino era La Habana.

El comunicado es una diatriba contra el embajador saliente, Jesús Silva, a quien ya expulsó el régimen chavista el 25 de enero de 2018 y volvió a aceptar en abril de ese mismo año.

«La práctica diplomática sesgada del representante español se hizo aún más notable, al punto de cobijar bajo una figura inexistente y antijurídica, en la propia residencia de España, a un prófugo condenado por la justicia venezolana, responsable, entre otros delitos, de la muerte y lesiones de centenares de venezolanos en el año 2014», afirma la nota del régimen que lidera Nicolás Maduro.

El prófugo al que se refieren sin mencionarlo es Leopoldo López, quien había sido condenado por un tribunal chavista y pasó primero tres años y medio en la cárcel militar de Ramo Verde y después se benefició de una medida de casa por cárcel hasta que pudo salir, gracias a sus custodios del Sebin, para intentar deponer a Maduro.

La rebelión militar no triunfó como esperaban López y Guaidó y entonces, el 30 de abril de 2019, fue cuando Leopoldo López se refugió en la residencia del embajador español, Jesús Silva. España lo consideró su huésped.

Recuerdan cómo el compromiso de Leopoldo López era no participar en acciones políticas y, sin embargo, «planificó la operación mercenaria denominada Gedeon, acción terrorista con participación de mercenarios estadounidenses, cuyo objetivo era asesinar al Presidente Nicolás Maduro, así como a otros dirigentes venezolanos».

El régimen chavista, en conclusión, acusa a España de participar «activamente en la fuga ilegal de un peligroso delincuente y decide recibirlo en su territorio, sin reparar en las leyes internacionales, e incluso en las leyes migratorias españolas, y en los acuerdos bilaterales en materia de justicia».

Asegura el chavismo que investigarán los hechos y que establecerán «las responsabilidades y sanciones correspondientes a los delitos cometidos».

El opositor Leopoldo López llegó en la mañana del domingo a Madrid, donde reside su esposa Liliana y sus tres hijos, y también sus padres, Leopoldo y Antonieta. Pasó el día en familia y no hay imágenes en el aeropuerto.

Salió de la embajada española en Caracas el viernes en dirección a Colombia. Al parecer, voló en la madrugada del domingo desde Bogotá a Madrid. López ha asegurado que seguirá su lucha por la democracia en Venezuela desde el exterior.

El Ministerio español de Exteriores ha asegurado que Leopoldo López salió como consecuencia de «una decisión personal y voluntaria». España había invitado al disidente a que siguiera en la legación con el nuevo embajador.

En Caracas, tras la salida de López, el Sebin arrestó a la cocinera y dos vigilantes de la embajada española. A su vez, registró un edificio donde se aloja personal de la embajada.

El gobierno español ha acusado al venezolano de violar la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. «España condena las detenciones de personal laboral de su embajada, así como los registros en domicilios de personal adscrito a la misma», afirma un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores del gobierno de España.

El caso López deriva así en una nueva crisis entre el régimen de Maduro y el gobierno que lidera Pedro Sánchez, pero en el que también están presentes los aliados del chavismo en España, en la figura del vicepresidente segundo Pablo Iglesias.